Avanti a Lui

Notas
Entre lo estático y el sadomasoquismo
Por: Margarita Pollini

A 24 años de su tardío estreno argentino, que tuvo lugar en esa misma sala, volvió a subir al escenario del Teatro Colón "Beatrix Cenci" (1971), última de las tres óperas de Alberto Ginastera, en tres funciones (que se enmarcan en la temporada lírica pero no en el abono) a precios populares.
La historia de la familia Cenci es tan tremebunda como lo es la figura central en ella: Francesco Cenci, el conde que casi no dejó abuso por cometer, amparado en su poder y su fortuna, el hombre que fue asesinado por su propio entorno íntimo, pero cuyos crímenes quedaron impunes para la justicia al haber sido condenados sus victimarios, que eran en realidad sus víctimas. La música de Ginastera hunde sus raíces en ese horror y lo lleva al paroxismo vocal, instrumental y coral.
Sorteando las muchas debilidades de un libreto por momentos irremontable, la puesta en escena de esta ópera debe hacer que este horror sea perceptible; de otra manera la música queda aislada y resulta de una pesadez agobiante. El director Alejandro Tantanian elige un camino diferente, y su puesta queda a mitad de camino entre el estatismo y la inclusión de una serie de elementos (desnudos, sadomasoquismo y un "etcétera" que el lector bien puede imaginar) que hoy por hoy no sólo no resultan transgresores sino que aportan poco a un contexto escénico que, como se ha dicho, parece eludir todo su potencial.
La idea de ambientar la acción en el Palacio de Justicia porteño resulta acertada en su estética y su simbología. Oria Puppo es la autora de un diseño escenográfico cuya perspectiva recuerda el origen temporal de la historia y de un vestuario fiel a las ideas de la puesta.
El elenco hace frente de forma magnífica a las ingratas líneas de la partitura. Mónica Ferracani, quien tuvo a su cargo el protagónico en 1992, da vida a una Beatrix contenida, cándida, y su timbre tiene una frescura que le suma credibilidad. La otra gran figura del elenco es Alejandra Malvino, fabulosa en vocalidad e intensidad como Lucrezia, la sufrida esposa de Cenci. Con su inteligencia interpretativa y exquisitez habituales, Víctor Torres (Conde Cenci) no siempre logra en esta oportunidad la presencia vocal que consiga sobrepasar la orquesta. Florencia Machado (Bernardo), Gustavo López Manzitti (Orsino), Mario De Salvo (Andrea) y Alejandro Spies (Giacomo) llevan a cabo tareas impecables, y completan adecuadamente el elenco Sebastián Sorarrain, Iván Maier y Víctor Castells (Tres invitados). El Coro Estable asume muy bien su parte, y el rendimiento de la Orquesta Estable, bajo las órdenes de Guillermo Scarabino, es excelente.
"Beatrix Cenci", ópera en dos actos. Música: A. Ginastera. Libreto: W. Shand y A. Girri basado en las "Crónicas italianas" de Stendhal y "Los Cenci" de P. Shelley. Puesta en escena: A. Tantanian. Coro Estable del Teatro Colón (dirección: M. Martínez). Orquesta Estable del Teatro Colón. Dirección musical: G. Scarabino. (Teatro Colón, 15 de marzo).