Avanti a Lui

Notas


Bayreuth 2019

El 25 de julio abrió una nueva edición del Festival de Bayreuth, sin duda el Festival de ópera del mundo más complejo por su público y, más limitado por su repertorio. Se cuentan de a miles las personas que año tras año y, desde muchísimo tiempo atrás concurren con gran periodicidad al teatro de la verde colina, descartando el grupo que lo hace todos los años, la presencia reiterada de muchísimos fanáticos obliga a buscar nuevos desafíos en las puestas y, los intérpretes. A lo anteriormente citado debemos agregar el hecho que sólo se representan las obras (de Wagner por supuesto), incluidas en el llamado Canon de Bayreuth (El holandés errante (Der Fliegende Holländer), Tannhäuser, Lohengrin, El oro del Rin (Das Rheingold), La valquiria (Die Walküre), Tristán e Isolda (Tristan und Isolde), Los maestros cantores de Núremberg (Die Meistersinger von Nürnberg), Sigfrido (Siegfried), El ocaso de los dioses (Götterdämmerung) y, Parsifal; acción que limita por cierto la posibilidad de ampliar el espectro de composiciones. Pero en realidad para esto fue construido el teatro del festival: para gloria y exaltación del genio de Leipzig.

Hasta el año pasado solamente Felix Mottl, había dirigido todas y cada una de las óperas del Festival, entre 1886 y 1901. Pero el año pasado el cetro le fue arrebato al director austriaco por el alemán Christian Thielemann quien, habiendo debutado en el Festival el 2000 con Los maestros cantores de Nuremberg, completó con Lohengrin la dirección de las óperas que componen el antes mencionado Canon.

Volviendo al tema de la necesidad de innovación a fin de no desalentar al fiel público de todos los años y, como ejemplo, citaré las palabras de los responsables de la producción de Lohengrin del año pasado, que se repite esta temporada, donde la malvada, cruel, despiadada y, manejadora Ortruda, es un personaje positivo, que abre los ojos a la oprimida Elsa para que unidas puedan acabar con un Brabante convertido en una asfixiante sociedad patriarcal. Quienes haya tenido oportunidad alguna vez de haber visto la ópera, seguramente nunca habrán tenido idea que semejante planteamiento era posible, pero bueno, todo sea por el Marketing operístico.

La temporada de esta edición del Festival comenzó con una nueva producción de Tannhäuser con Valery Gergiev, al frente de la orquesta del Festival; Tobias Kratzer, fue el encargado de la régie; mientras que Rainer Sellmaier, fue el diseñador de la escenografía y el vestuario; la iluminación estuvo a cargo de Reinhard Traub y; la dramaturgia de Konrad Kuhn. La dirección del maravilloso coro del Festival fue responsabilidad de Eberhard Friedrich. En la parte vocal, el conde Hermann, Landgrave de Turingia fue Stephen Milling; Tannhäuser, Stephen Gould; Wolfram von Eschenbach, Markus Eiche; Walther von der Vogelweide, Daniel Behle; Biterolf, Kay Stiefermann; Heinrich der Schreiber, Jorge Rodríguez-Norton; Reinmar von Zweter, Wilhelm Schwinghammer; Elisabeth, Lise Davidsen y; Venus, Elena Zhidkova, quien reemplazó a la inicialmente anunciada: Ekaterina Gubenova. Las seis funciones de Tannhäuser culminarán el 25 de agosto. La primera función fue transmitida en vivo en varios cines de Alemania, uno en Zúrich y otro en Lisboa.

Al día siguiente el 26 de julio se reeditó la producción de Lohengrin de 2018, que tuvo en la régie a Yuval Sharon; Neo Rauch y, Rosa Loy, en la escenografía y el vestuario y; a Reinhard Traub en la iluminación. Además del antes mencionado Christian Thielemann en la dirección de orquesta, tuvo como maestro de coro al experimentado maestro alemán Eberhard Friedrich. Heinrich der Vogler fue al igual que el año pasado el bajo alemán Georg Zeppenfeld; mientras que el papel de Lohengrin este año será compartido entre Piotr Beczała (quién interpretó todas las funciones del año anterior), y Klaus Florian Vogt, que fue responsable de las tres primeras de las siete funciones programadas hasta el 18 de agosto; Elsa von Brabant, fue en las primeras funciones Camilla Nylund mientras que las últimas estarán a cargo de Annete Dasch, que reemplazará a Anna Netrebko, quien canceló, por agotamiento vocal su debut en el Festival previsto para el 14 y 18 de agosto. A Ortrud la protagonizó Elena Pankratova y, Elena Zhidkova, como reemplazo en la función del 3 de agosto y; Friedrich von Telramund fue Tomazsz Konieczny, excepto en la función del 7 de agosto que fue reemplazado por Thomas J. Mayer. Un título que se volvió altamente conflictivo por los tres reemplazos (aunque siempre de primera línea) de último momento.

El 27 de julio fue el turno de la primera de las seis funciones de Die Meistersinger von Nürnberg que culminaran el 27 de agosto. Esta ópera es la única comedia y la única basada en un tiempo y espacio bien definidos históricamente más que en un ambiente mítico o legendario de las que componen el Canon. Al frente de la Orqueta del Festival encontramos al suizo Philippe Jordan y, como responsable de la puesta cuya primera presentación fue en 2017 al australiano Barrie Kosky. El zapatero Hans Sachs, fue interpretado por Michael Volle, mientras que el orfebre Veit Pogner, fue Günther Groissböck; el peletero Kunz Vogelgesang, estuvo a cargo de Tansel Akzeybek; al tiempo que Konrad Nachtigal, el hojalatero fue protagonizado por Armin Kolarczyk; el escribano Sixtus Beckmesser, fue Johannes Martin Kränzle; el panadero Fritz Kothner lo cantó Daniel Schmutzhard; mientras que Balthasar Zorn, el hojalatero estuvo a cargo de Paul Kaufmann; el tendero Ulrich Eisslinger fue Christopher Kaplan; el sastre Augustin Moser, Stefan Heibach; el jabonero Hermann Ortel, Raimund Nolte (quien en las dos primeras funciones fue reemplazdo por Ralf Lukas); el fabricante de medias, Hans Schwarz, Andreas Hörl; el calderero Hans Foltz, Timo Riihonen; el aprendiz de Maestro y enamorado de Elsa, Walther von Stolzing, Klaus Florian Vogt; David, el aprendiz de Hans, Daniel Behle; Eva, hija de Pogner, Camilla Nylund (en la segunda función fue reemplazada por Emily Magee, con el objeto de cubrir la ausencia de Anna Netrebko en Lohengrin) y; Magdalena, aya de Eva, Wiebke Lehmkuhl.

El 30 de julio fue el turno de la reedición de la producción de 2016 del festival sagrado Parsifal de Uwe Eric Laufenberg, con la batuta de Semyon Bychkov en el podio. Esta obra que acabó con la amistad del compositor con el filósofo Friedrich Nietzsche, tuvo vedada su representación fueran de Bayreuth hasta 30 años después de la muerte de Wagner el 13 de febrero de 1913, no obstante el 24 de diciembre de 1903 se representó en el Metropolitan Opera Nueva York; por otro lado también podemos consignar que la noche del 26 de agosto de 1920 entre las 21 y las 23, un grupo de aficionados integrado por Enrique Susini, Miguel Mújica, César Guerrico y Luis Romero instaló en Buenos Aires, un modestísimo equipo para transmitir esta ópera desde el Teatro Coliseo, se trató, según algunos historiadores, de la primera transmisión radial del mundo con continuidad en el tiempo. Pero volviendo a la actualidad podemos decir que Amfortas, guardián del Grial, fue interpretado por Ryan McKinny; mientras que Titurel, padre de Amfortas y antiguo guardián del Grial estuvo a cargo de Wilhelm Schwinghammer; Gurnemanz, Caballero del Grial fue Günther Groissböck; Parsifal, Andreas Schager; Klingsor, al mago fue, Derek Welton y; Kundry, Elena Pankratova.

Finalmente, el 1º de agosto fue el turno del último título de la temporada, Tristan und Isolde con la reedición de la puesta de 2015 firmada por la llamada Ángel de Bayreuth, Katharina Wagner, bisnieta del compositor y tataranieta de Franz Liszt, la dirección musical estuvo a cargo de Christian Thielemann, mientras que el papel de Tristan lo asumieron Stephen Gould y, Stefan Vinke en tres oportunidades cada uno, el rey Marke, estuvo a cargo de Georg Zeppenfeld, e Isolde fue Petra Lang. Greer Grimsley, Raimund Nolte y, Christa Mayer, fueron Kurwenal, Melot y, Brangäne respectivamente. 

Las seis funciones se extenderán hasta el 28 de agosto. Ese día finalizará la entrega de este año y, para los ansiosos, ya se hizo un anuncio de la temporada próxima, que comenzará el 25 de julio de 2020, con Die Meistersinger von Nürnberg, Tannhäuser, una nueva edición de la Teatralogía que comenzará el 27 de julio, Lohengrin y, culminará el domingo 30 de agosto con la Novena Sinfonía de Ludwig van Beethoven, obra pocas veces ejecutada en el Festival, en realidad sólo cinco veces desde la reapertura en 1951. El 29 de julio de ese año, Wilhelm Furtwängler tuvo a su cargo la dirección orquestal y Elisabeth Schwarzkopf, Elisabeth Höngen, Hans Hopf y Otto Edelmann fueron los solistas. Dos años después el 11 de agosto de 1953 Paul Hindemith dirigió la orquesta, al tiempo que Birgit Nilsson (año de su debut en Bayreuth), Ira Malaniuk, Antón Dermota y, Ludwig Weber oficiaron de solistas. El 9 de agosto de 1954, Wilhelm Furtwängler en su despedida de Bayreuth fue acompañado por Gré Brouwenstijn, Ira Malaniuk, Wolfgang Windgassen y, Ludwig Weber. El 29 de julio de 1963, fue Karl Böhm, el encargado de la dirección orquestal y, Gundula Janowitz, Grace Bumbry, Jess Thomas y George London los solistas vocales. La última ejecución fue en 2001, con la dirección de Christian Thielemann y, el acompañamiento de Emily Magee, Michelle Breedte, Robert Deen Smith y, Robert Holl.


Víctor Fernández (c) 2019
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