Avanti a Lui
Beethoven y Brahms bajo el cielo porteño
La Orquesta Estable del Teatro Colón vuelve al Parque Centenario el domingo 22 de febrero con entrada libre
La Orquesta Estable del Teatro Colón ofrecerá un nuevo concierto sinfónico al aire libre en el Anfiteatro del Parque Centenario, a las 19.00, con entrada libre y gratuita. Bajo la dirección de Ezequiel Silberstein, el programa propone un recorrido de alta intensidad dramática: la Obertura Leonora Nº 3 de Ludwig van Beethoven y la Sinfonía Nº 1 en do menor, Op. 68 de Johannes Brahms.
No se trata simplemente de un concierto más en la agenda cultural porteña. La elección de este repertorio —núcleo del sinfonismo germánico— en un ámbito abierto y democrático reafirma una política de proyección artística que busca conjugar excelencia e inclusión.
Beethoven: la proclamación de la libertad
La velada se abrirá con la Obertura Leonora Nº 3, Op. 72b, una de las páginas más intensas del catálogo beethoveniano. Concebida en el complejo proceso creativo de Fidelio, su única ópera, esta obertura trasciende su función introductoria para convertirse en un verdadero drama sinfónico autónomo.
En ella se condensan opresión, heroísmo y redención. El célebre llamado de trompeta —que irrumpe desde la distancia como señal de liberación— anticipa la victoria de la justicia y sintetiza el ideal ético que atraviesa la obra. Beethoven no describe: construye tensión arquitectónica, acumula energía y la libera en una afirmación sonora que, escuchada al aire libre, adquiere resonancias casi cívicas.
Brahms: el desafío de la tradición
En la segunda parte, la Sinfonía Nº 1 en do menor, Op. 68. Brahms trabajó durante más de dos décadas en esta partitura, consciente del peso que significaba escribir una sinfonía después de Beethoven. El estreno, en 1876, fue recibido como la irrupción de una nueva voz que dialogaba con la tradición sin quedar subordinada a ella.
El primer movimiento, sombrío y tenso, establece una atmósfera de gravedad casi trágica. Pero el recorrido culmina en un final luminoso en do mayor, cuyo tema coral evoca deliberadamente el espíritu afirmativo de la Novena beethoveniana. No es una imitación: es una respuesta histórica.
En esta sinfonía, Brahms transforma la herencia recibida en un discurso personal de enorme densidad emocional y rigor constructivo.
La Orquesta Estable: un siglo de historia viva
Hablar de la Orquesta Estable del Teatro Colón es referirse a uno de los pilares de la vida musical argentina desde 1925. Forjada en el foso operístico, su identidad sonora combina flexibilidad respiratoria, sentido dramático y una atención especial al fraseo melódico.
Esa experiencia teatral resulta particularmente valiosa en Beethoven y Brahms: la tensión narrativa, el manejo de los clímax y la construcción de grandes arcos sinfónicos encuentran en la Estable un organismo habituado a sostener largas estructuras dramáticas.
Las presentaciones en el Parque Centenario prolongan una vocación que el Colón ha reforzado en los últimos años: salir de su sala histórica y dialogar directamente con la ciudad.
Ezequiel Silberstein: claridad y arquitectura
Al frente del concierto estará Ezequiel Silberstein, director argentino de sólida formación y presencia creciente en el ámbito sinfónico. Su enfoque privilegia la claridad estructural y la precisión en la construcción de tensiones.
En Beethoven, esa mirada suele traducirse en contrastes dinámicos bien definidos; en Brahms, en la administración cuidadosa del peso armónico y la progresión hacia los grandes clímax. La Primera Sinfonía exige equilibrio entre densidad y transparencia, entre impulso dramático y respiración amplia: un desafío que demanda coherencia arquitectónica.
La combinación entre una orquesta de tradición operística y un director atento al diseño formal promete una lectura de fuerte unidad interna.
Un gesto cultural abierto a la ciudad
La elección del Anfiteatro del Parque Centenario no es un dato menor. El espacio se ha consolidado como uno de los escenarios culturales al aire libre más activos de Buenos Aires y permite que el gran repertorio sinfónico alcance públicos diversos.
Beethoven y Brahms, pilares de la tradición centroeuropea, resonarán esta vez bajo el cielo porteño, en un ámbito democrático y accesible. Un gesto artístico que reafirma que la música sinfónica no pertenece únicamente a los recintos históricos, sino también al espacio público compartido.
FICHA TÉCNICA DEL CONCIERTO
Domingo 22 de febrero
Concierto sinfónico
Concierto sinfónico
Orquesta Estable del Teatro Colón
Dirección: Ezequiel Silberstein
Anfiteatro del Parque Centenario, 19.00
Entrada libre y gratuita
Programa
Ludwig van Beethoven: Obertura Leonora Nº 3, Op. 72b
Duración aproximada: 14–15 minutos
Johannes Brahms: Sinfonía Nº 1 en do menor, Op. 68
Duración aproximada: 45–50 minutos
Duración total estimada: 60–65 minutos (sin intervalo)
Bajo el cielo del Parque Centenario, Beethoven y Brahms volverán a recordarnos que la gran música no es patrimonio de un recinto ni de una élite, sino una experiencia colectiva que se renueva cada vez que encuentra oídos atentos. En ese cruce entre tradición, espacio público y excelencia interpretativa, la Orquesta Estable del Teatro Colón reafirma su lugar como un actor cultural vivo, en diálogo permanente con la ciudad.
Víctor Fernández
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