Avanti a Lui
Margaret Thatcher sube al escenario lírico
Mrs T: The Iron Lady Sings, la nueva ópera de Joseph Phibbs y Dominic Sandbrook, tendrá una presentación pública de escenas en Londres y propone llevar al teatro musical la figura de una de las dirigentes más influyentes y controvertidas del siglo XX.
La ópera vuelve a mirar hacia la política contemporánea. Después de Nixon, Gandhi, Perón, Oppenheimer o Malcolm X, ahora será el turno de Margaret Thatcher, la primera mujer en ocupar el cargo de primera ministra del Reino Unido y una de las personalidades más divisivas de la historia británica reciente. El proyecto se titula Mrs T: The Iron Lady Sings, con música de Joseph Phibbs y libreto del historiador Dominic Sandbrook, y tendrá una presentación pública de escenas el 12 de junio de 2026, a las 20.00, en Kings Place, Hall Two, Londres.
No se tratará todavía del estreno completo de la obra, sino de una muestra de alrededor de 45 minutos del primer acto, en formato de concierto semiescenificado, con escenografía y vestuario mínimos, seguida por una conversación con el equipo creativo. La propuesta permitirá escuchar por primera vez una parte sustancial de una ópera que busca convertir la década de Thatcher en materia dramática, vocal y teatral.
El punto de partida es poderoso. Thatcher gobernó el Reino Unido entre 1979 y 1990, transformó profundamente la economía y la sociedad británicas, marcó una época con su estilo de liderazgo y dejó una herencia que todavía divide opiniones. Su figura, tantas veces llevada al cine, la televisión y el teatro, llega ahora al escenario operístico no solo como personaje político, sino como centro de una tragedia de poder, convicción, soledad y caída.
La obra se presenta como la primera ópera centrada específicamente en los años de Thatcher como primera ministra. La precisión es necesaria: The Guardian recordó que ya existió una ópera vinculada con Thatcher, Aliados, estrenada en 2013, que abordaba su relación con Augusto Pinochet. Pero Mrs T se diferencia por tomar como eje sus años en Downing Street, su ejercicio del poder y el proceso político que desembocó en su renuncia.
El compositor Joseph Phibbs no es ajeno al repertorio contemporáneo. Su música fue interpretada por organismos como la Philharmonia Orchestra, la London Symphony Orchestra y la BBC Symphony Orchestra, y su ópera Juliana, basada en La señorita Julia, de August Strindberg, recibió elogios por su eficacia teatral. En Mrs T, Phibbs parece enfrentar un desafío de otra naturaleza: dar forma musical a una figura pública todavía cargada de pasiones políticas, admiración, rechazo y mitología.
El libreto está a cargo de Dominic Sandbrook, historiador británico especializado en la posguerra y coanfitrión del exitoso podcast The Rest Is History. Sandbrook ha escrito ampliamente sobre el período Thatcher y, según la información difundida, esta será su primera experiencia como libretista. Ese dato añade interés al proyecto: no se trata de una aproximación puramente ficcional, sino de la mirada de un historiador que conoce el terreno político, social y cultural en el que se movió la llamada “Dama de Hierro”.
La parte titular será interpretada por la mezzosoprano Lucy Schaufer, artista especialmente vinculada con la música contemporánea y con más de 75 estrenos mundiales en su trayectoria. La acompañarán Marcus Farnsworth como Geoffrey Howe, Mark Stone como Ronald Reagan, Rebecca Afonwy-Jones como Cynthia Crawford, Robert Forrest como Michael Heseltine y el actor Tom Dickerson como The Protester. La dirección escénica estará a cargo de Lucy Bradley, con Lee Reynolds en la dirección musical y Ben-San Lau como pianista y maestro repetidor.
La elección de Geoffrey Howe como figura central del conflicto resulta especialmente significativa. Howe fue uno de los colaboradores más importantes de Thatcher, pero su renuncia y su posterior discurso en la Cámara de los Comunes precipitaron el final político de la primera ministra en 1990. Según The Times, la relación deteriorada entre Thatcher y Howe ocupará un lugar central en la ópera, junto con la figura de la esposa de Howe, presentada por el equipo creativo con resonancias casi shakesperianas.
El atractivo operístico del personaje parece evidente. Thatcher construyó una imagen pública de voluntad férrea, disciplina, teatralidad política y absoluta confianza en su misión. Sandbrook recordó incluso una anécdota reveladora: después de ver Evita, Thatcher habría escrito en 1978 que, si los peronistas podían dar materia para una obra de ese tipo, ella también podría inspirar una ópera llamada Margaret unas décadas más tarde. La observación, con su mezcla de ironía y conciencia de destino, parece hecha a medida para el escenario lírico.
La dificultad estará en el equilibrio. Una ópera sobre Thatcher corre el riesgo de convertirse en hagiografía o en caricatura, en reivindicación o en ajuste de cuentas. Los responsables del proyecto, sin embargo, han insistido en que no buscan una obra didáctica ni una pieza con mensaje político cerrado, sino una exploración de una personalidad contradictoria y de una época cuyas consecuencias todavía se sienten en el debate público.
En ese sentido, Mrs T puede leerse dentro de una tendencia más amplia de la ópera contemporánea: la voluntad de apropiarse de figuras históricas recientes para convertirlas en mitos escénicos. El género, lejos de limitarse a reyes, héroes antiguos o amantes trágicos, vuelve una y otra vez sobre personajes del siglo XX porque encuentra en ellos conflictos de escala operística: poder, ideología, soledad, caída, culpa, resistencia y memoria.
La pregunta de fondo será cómo canta Thatcher. No solo en sentido literal, sino dramático. Qué tipo de línea vocal puede expresar una autoridad inflexible, qué color orquestal puede sugerir el clima de una Gran Bretaña atravesada por huelgas, reformas, guerras culturales y transformaciones económicas, y qué lugar ocuparán en la partitura los ecos de una sociedad partida. La elección de una mezzosoprano como Lucy Schaufer parece sugerir una Thatcher de centro grave, de tensión verbal y densidad psicológica más que de brillo heroico convencional.
La presentación de junio en Kings Place funcionará, por lo tanto, como prueba pública de un proyecto ambicioso. Si la ópera logra escapar tanto de la propaganda como de la sátira fácil, puede abrir un espacio poco frecuente: el de una reflexión musical sobre el poder democrático, sus gestos teatrales, sus costos humanos y la manera en que ciertos líderes terminan convertidos en personajes de una dramaturgia que ellos mismos ayudaron a escribir.
Fuentes consultadas
sitio oficial de Mrs T: The Iron Lady Sings, OperaWire, BroadwayWorld, The Guardian y The Times.
sitio oficial de Mrs T: The Iron Lady Sings, OperaWire, BroadwayWorld, The Guardian y The Times.
Víctor Fernández
www.avantialui.org © 2026
Estimados integrantes del chat de WhatsApp:
Quiero contarles que estamos iniciando una transición en nuestra forma de comunicación.
Durante un tiempo, la información se seguirá publicando tanto en este grupo como en nuestro nuevo Canal de WhatsApp. Sin embargo, con el correr del tiempo, las publicaciones pasarán a realizarse exclusivamente en el canal.
Este cambio tiene por finalidad ordenar mejor la comunicación y brindar mayor privacidad a todos los seguidores, ya que en el canal no se ven los números telefónicos ni la identidad de los demás integrantes.
Les pido, por favor, que se sumen al canal en el siguiente enlace:
Durante este período de transición, este grupo continuará activo. Más adelante, dejará de utilizarse para publicaciones habituales.
Muchas gracias