Una ópera para bebés en Nueva York, con mirada argentina
La MaMa Experimental Theatre Club presenta luzAzul, una experiencia operística inmersiva creada y dirigida por la argentina Malena Dayen, pensada para bebés de 0 a 24 meses y sus cuidadores.
La ópera suele pensarse como un arte de voces adultas, teatros solemnes y relatos atravesados por pasiones extremas. Sin embargo, en Nueva York, La MaMa Experimental Theatre Club propone estos días una dirección distinta: llevar la experiencia operística hacia los primeros meses de vida, cuando el vínculo con el sonido, el movimiento, la luz y la presencia del otro todavía no pasa por la comprensión verbal, sino por una forma primaria de descubrimiento.
Entre el 4 y el 7 de junio, el histórico espacio neoyorquino presenta luzAzul, una ópera inmersiva para bebés de 0 a 24 meses y sus cuidadores. La creación y dirección pertenecen a la argentina Malena Dayen, con música de David Rosenmeyer, coreografía de Troy Ogilvie y diseño técnico de Sangmin Chae. En escena alternan Samarie Alicea, Sam Ogilvie y Eugenia Forteza.
La propuesta se aparta del formato tradicional de representación frontal. Aquí no se trata de sentar a los niños ante una escena cerrada, sino de invitarlos a participar de un espacio compartido. La MaMa define la obra como una experiencia diseñada para bebés y adultos, en la que dos intérpretes guían un viaje de descubrimiento y conexión. Los pequeños espectadores pueden jugar, producir sonidos, moverse e interactuar; sus acciones pasan a formar parte del desarrollo musical y escénico.
Ese punto resulta central. luzAzul trabaja sobre la simetría, la percepción de las emociones, el espejo que se establece entre bebé y cuidador, y la posibilidad de asombro compartido. La música, la danza, el diseño escénico y la tecnología interactiva no aparecen como adornos de una idea pedagógica, sino como materiales de una dramaturgia pensada para una sensibilidad en formación. El bebé no es tratado como espectador pasivo ni como futuro público a conquistar: ya es parte de la escena.
La obra tiene antecedentes que confirman su recorrido. luzAzul se estrenó en junio de 2023 en Chelsea Factory, en Nueva York, y luego fue presentada en el Ziguzajg Festival de Malta y en el Atta Festival de Turquía. También llegó a Princeton, donde la experiencia permitió observar de qué modo los sonidos y movimientos de bebés y niños se integraban al relato y a la partitura, en una forma de co-creación escénica poco frecuente dentro del campo operístico.
El proyecto dialoga con una tendencia internacional que busca ampliar la relación entre ópera e infancia temprana. En los últimos años surgieron experiencias como BambinO, creada para bebés de 6 a 18 meses, y programas de iniciación como Opera baby, orientado a niños muy pequeños. luzAzul se inscribe en esa línea, aunque con una identidad propia: no adapta un título conocido ni reduce el repertorio adulto a una versión infantil, sino que construye una obra nueva desde la percepción de sus destinatarios.
La presencia de Malena Dayen agrega un interés especial para el público argentino. Nacida y formada en Buenos Aires, Dayen desarrolla desde hace años una carrera en Estados Unidos como cantante, directora de escena y creadora de propuestas operísticas vinculadas con nuevos lenguajes. Fue becaria Hodder de Princeton, dirigió el estreno mundial de Fearless de Derrick Wang para Opera Delaware, trabajó como asistente de dirección en el Metropolitan Opera en Ainadamar y tiene antecedentes en proyectos que cruzan ópera, tecnología, performance y repertorio latinoamericano.
Como directora creativa de Bare Opera, Dayen también abordó María de Buenos Aires de Astor Piazzolla, Don Giovanni, Heroes of New York y The Late Walk, obra incorporada a la Performing Arts COVID-19 Response Collection de la Library of Congress. Ese recorrido ayuda a entender luzAzul no como una rareza aislada, sino como parte de una búsqueda sostenida: pensar la ópera fuera de sus moldes previsibles, en diálogo con otros cuerpos, otros espacios y otros modos de escucha.
En una época en la que los teatros se preguntan cómo formar nuevos públicos, luzAzul desplaza la pregunta hacia un territorio más profundo. No se limita a acercar la ópera a la infancia; propone que la ópera también puede aprender de ese primer contacto con el mundo, cuando escuchar, mirar, tocar y responder forman parte de una misma experiencia. Allí, entre una voz, una luz, un gesto y una reacción inesperada, el género vuelve a encontrar una de sus fuerzas originales: la de reunir cuerpos alrededor de un acontecimiento vivo.
Fuente
OperaWire, La MaMa Experimental Theatre Club, sitio oficial de Malena Dayen, Lewis Center for the Arts / Princeton University y Bare Opera.
Víctor Fernández
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