La Cenerentola vuelve al Palais Garnier entre reparos escénicos y brillo vocal
La Opéra national de Paris repone la producción de Guillaume Gallienne para la obra de Gioachino Rossini, con Vasilisa Berzhanskaya, Lawrence Brownlee, Nicola Alaimo y la dirección musical de Enrique Mazzola como principales atractivos de la velada.
La Opéra national de Paris recupera en el Palais Garnier La Cenerentola de Gioachino Rossini, en una reposición que vuelve a poner en discusión la producción concebida por Guillaume Gallienne, estrenada en 2017. Las funciones se extienden del 3 de junio al 11 de julio, dentro del tramo final de la temporada 2025/2026, con trece representaciones y un reparto de fuerte perfil rossiniano.
La crítica publicada por Forum Opéra tras la función del 3 de junio fue severa con la puesta en escena. El montaje, que traslada la fábula de Cenicienta a un universo napolitano marcado por la presencia simbólica del volcán, no convenció al cronista, que cuestionó su eficacia teatral y su capacidad para sostener el equilibrio entre melancolía, comicidad y ternura. La objeción escénica, sin embargo, no opacó el reconocimiento al plano musical, donde la noche encontró sus mejores argumentos.
El regreso de La Cenerentola tiene peso dentro de la temporada parisina. La obra exige una compañía capaz de articular virtuosismo, sentido teatral y precisión de conjunto. Rossini compuso esta partitura en 1817, sobre libreto de Jacopo Ferretti, a partir del cuento de Charles Perrault, pero la transformó en una comedia moral sin hada, sin calabaza y sin zapatito. En su lugar aparecen un brazalete, una joven humillada que conserva su bondad y un mundo social donde las máscaras revelan tanto como ocultan.
La producción actual no llega como novedad absoluta. Fue creada en el Palais Garnier en junio de 2017, cuando Gallienne, miembro de la Comédie-Française, debutó como director de ópera. La Opéra de Paris la repuso luego en 2018 y 2022, y vuelve ahora con una cifra significativa: la función inaugural de esta serie fue la representación Nº 119 de La Cenerentola en la institución y la Nº 35 de esta puesta. El dato confirma que el título ya forma parte de una memoria propia dentro del repertorio parisino.
Ese vínculo tiene antecedentes más lejanos. La Cenerentola ingresó al repertorio de la Opéra de Paris en 1977, en el Palais Garnier, bajo la dirección musical de Jesús López Cobos y con puesta de Jacques Rosner. Aquel estreno contó con figuras como Teresa Berganza y Frederica von Stade alternándose en Angelina, junto a John Brecknock, Michael Cousins, Tom Krause, William Workman, Paolo Montarsolo y Roger Soyer. La recuperación actual dialoga, de manera inevitable, con esa tradición de grandes voces asociadas al título.
En la nueva serie, Vasilisa Berzhanskaya asume Angelina, parte que demanda agilidad, nobleza de línea y una zona expresiva capaz de evitar la caricatura. La mezzosoprano rusa debuta en la Opéra national de Paris con esta producción. Formada en la Academia Gnessin, en la Academia de Arte Coral V. S. Popov, en el Teatro Bolshoi, en la Rossini Opera Academy de Pesaro y en el programa de jóvenes artistas del Festival de Salzburgo, Berzhanskaya desarrolló una carrera internacional en teatros como la Wiener Staatsoper, Deutsche Oper Berlin, Royal Ballet and Opera, Metropolitan Opera, La Scala, Teatro dell’Opera di Roma, Rossini Opera Festival, Festival de Salzburgo y Festival de Aix-en-Provence. Su repertorio incluye papeles de Rossini, Bellini, Donizetti, Massenet y Bizet, con especial afinidad por la escritura belcantista.
El Don Ramiro de Lawrence Brownlee aporta una garantía dentro del repertorio rossiniano. El tenor estadounidense es una de las figuras más reconocidas del bel canto actual y ha construido parte central de su carrera en obras de Gioachino Rossini y Gaetano Donizetti. En la temporada 2025/2026 combina actuaciones en el Metropolitan Opera, el New National Theatre de Tokio y la Opéra national de Paris. Su regreso a Don Ramiro en París coloca en primer plano una escritura de gran dificultad, donde la elegancia de fraseo y la seguridad en el registro agudo resultan decisivas.
Nicola Alaimo, como Don Magnifico, suma experiencia, peso escénico y conocimiento del estilo. El barítono italiano, nacido en Palermo, ganó el Premio Abbiati en 2016 y el Concurso Giuseppe Di Stefano de Trapani. Su carrera lo llevó al Metropolitan Opera, La Scala, Festival de Salzburgo, Teatro dell’Opera di Roma, Royal Ballet and Opera, Teatro Real de Madrid, Ópera de Zúrich y Rossini Opera Festival. En la Opéra de Paris ya había cantado La forza del destino, La Cenerentola, Il barbiere di Siviglia y Simon Boccanegra. Su Don Magnifico se inscribe en una tradición de bajos y barítonos buffos que deben evitar el exceso grotesco para conservar el filo humano del personaje.
La dirección de Enrique Mazzola fue otro de los puntos destacados por Forum Opéra. El maestro italiano, formado en el Conservatorio Giuseppe Verdi de Milán, fue director artístico y musical de la Orchestre national d’Île-de-France, principal director invitado de la Deutsche Oper Berlin y es director musical de la Lyric Opera of Chicago. Su carrera lo ubica entre los especialistas actuales del bel canto, con una trayectoria que combina ópera italiana, repertorio francés y primeros Verdi. Su debut en la Opéra national de Paris con La Cenerentola refuerza el interés musical de la reposición.
El reparto se completa con Huw Montague Rendall como Dandini, Ilanah Lobel-Torres como Clorinda, Maria Warenberg como Tisbe y Adolfo Corrado como Alidoro, junto a la Orquesta y el Coro de la Opéra national de Paris. En una obra donde los conjuntos son parte esencial del mecanismo dramático, el equilibrio entre precisión rítmica y fluidez teatral resulta tan importante como el lucimiento individual.
La reposición parisina deja una impresión dividida: por un lado, una escena que vuelve a generar reservas; por otro, un elenco capaz de sostener la vitalidad de Rossini. Esa tensión no perjudica del todo al acontecimiento. Al contrario, permite recordar que La Cenerentola depende menos del artificio externo que de la inteligencia musical con que se construye su mundo. En el Palais Garnier, aun entre cenizas volcánicas y reparos críticos, la bondad de Angelina vuelve a encontrar su triunfo en la voz.
Fuente
Forum Opéra, Opéra national de Paris, Opera Online, Les Archives du Spectacle, sitio oficial de Lawrence Brownlee y biografías oficiales de artistas de la Opéra national de Paris.
Víctor Fernández
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